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Slumberland

¿puede un cambia formas presentarse apropiadamente?, me parece inoportuno además de agresivo en contra de mi múltiple persona, por lo que han de perdonarme queridos lectores, me conocerán a medida que aparezcan mis formas en la historia. Prometo entonces describir todo al mayor detalle.

 

Tendrás que prestar mucha atención y comprenderme pacientemente, puesto que es difícil hacer de la fantasía papel.


Esta es la entrada a mi espacio divino de creación.

 

Imagina un gran muro de piedra lleno de musgo, de unos 30 metros de altura podría decirse. En su cima se alcanza a divisar la alegre vegetación, está todo lleno de grietas pequeñas de las que salen diminutas flores de mil colores.

Si tratas de recorrerlo, se hace infinito. Pero si tan sólo lo dejas ser… podrá dar lugar a nuevos espacios, así que no trates de encontrar su final, por tu bien.

En algún punto del muro, hay una bifurcación que es la que da entrada a mi hogar. No es nada ostentoso ni llamativo. Por fuera hay enredaderas que tratan de ocultar la entrada a los despistados, para que no entren a mi santuario, solo aquellos que saben ver más allá, encontrarán el espacio entre las flores y serán bienvenidos.

Al pasar las flores, lo primero que verás será un mar de aguas poco profundas y cristalinas al fondo, en el que se puede disfrutar el atardecer.

Pero para llegar a tocar el mar tendrías que pasar por llanuras de pasto alto y sedoso, donde habita la '' little people '' en sus pequeñas casas construidas en montículos de tierra camuflados en el pasto.

Volvamos a la grieta. Entonces, si miras a tu izquierda, verás primero los establos (puesto que en este mundo ando a caballo como veréis más adelante) junto con las perreras. Hacía la derecha verás varios sauces llorones que se mecen tranquilamente al viento, siempre en paz; y el interminable muro, que de este lado tiene un túnel.

Y este es el primer vistazo a mi hogar.



 


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