Es sumamente necesario depurar la memoria. Siendo que ésta no solo consta de vivencias sino de pensamientos también. Entonces, todo aquello que vivimos en el día a día, sea o no importante, y todo aquello que pensamos sea enorme o ínfimo; queda almacenado dentro de nosotros. Cada quien organiza su ser como le venga en gana. Unos lo hacen pequeño y se organizan en cajones. Otros lo prefieren pintar como si fuese un hogar donde se guardan recuerdos entre armarios y alacenas. Pero en mí, es grande; ilimitado y aún así inalcanzable pareciese, ¿siendo incluso de mi propiedad?. Mis recuerdos son personas, que caminan y eligen su ropa cada día, que eligen su paseo y su lugar. Cada uno tiene un humor característico y un encabezado. Yo siempre estoy recorriendo las calles, creando nuevas edificaciones y viendo nacer nuevos recuerdos que debo etiquetar, ya que soy el maestro del cuento. Siendo entonces entes de razón, se cruzan en mi camino y al verles los leo y resurgen en el exterior a t...